Aviso: esta crónica contiene pasajes que pueden afectar la sensibilidad del lector, teniendo en cuenta que ya afectó la sensibilidad de los que la presenciaron en vivo y en directo.
Interior de casa muy pobre. No se sabe si es un living, un pasillo, o la casa en sí.
Ropa colgada se seca o ventila. Una mesa precaria no sostiene nada, cajones de cerveza vacíos actúan de sillas. En un rincón, un antiguo coche de bebé. Un bebé llora. Y llorará durante todo el minúsculo.
Para continuar con el plácido desarrollo de estas memorias escénicas es necesario establecer una convención de sentido gramatical. La pieza minúscula presentada adquirió matices ríspidos a nivel lingüístico y de imagen que sólo resultan válidos a la hora de su exhibición por lo que cualquier intento de reflejar la realidad de lo vivido sería en vano y, me atrevo a señalar, burdo. Por tal motivo cada palabra, frase o imágenes que estén matizadas por esa sensación de espanto innombrable será sustituida por: “X”, teniendo en cuenta que cada “X” aumenta el nivel de animalidad.
Inmersa en este ecosistema vemos a la Ayelén, de mirada perdida, pelo pajoso, ojeras supremas, dientes afectados y verba rebelde.
“¡Caiate, Kévinnn!!!” , le grita furiosa, hastiada, al bebé llorador.
Llama por el teléfono a su esposo o pareja Rodrigo, (léase “erhe”, con la r arrastrada).
De pique vemos que es una familia donde el maltrato oral es el pan duro de todos los días y que habita en la periferia de la ciudad o de la vida.
Le pasa la data de las actividades de sus otros hijos: El Yéison en el cíber, la Karen, el Yónatan, La Yoli y La Yénifer, en similar destino ignoto.
“¡Pendejo ortiba!!” , le grita al Kevin. No sabe su edad.
“Calculale uno´ cinco mese´”
Suena mucha música de esa que se sigue el ritmo con el brazo extendido hacia arriba y la palma hacia delante en ritmo y ademán callejero.
Llega su buena amiga La Yaqui. Pintadita, manitos en el bolsillo, colita alta y tirante. Mirada de chica rápida.
Hablan de un sorteo de una camiseta de Tévez y aventuran sobre cuál de las dos resultará ganadora.
“Te apuesto todo´ lo pelo´ del X a que me la gano”
La Yaqui mira al Kevin llorador y dice que tiene un ojo abierto y otro cerrado.
La Ayelén le confía a su amiga que cree que su esposo “la está pasando”, es decir, anda con otra.
“Con la Aisa, esa negra cuXXXda”
Le pide como favor:
“Tirale todo´ lo´ galgo´ al Rodrigo, que no tiene código´ ; a ver si te entra”
Su sospecha tiene fundamentos físicos.
“Me arde el X porque me está contagiando algo”. Bestial.
La Yaqui se convence no muy convencida.
El Kevin sigue llorando mientras suena un disonante arrorró en tonos menores.
Llega El Rodrigo. Flaco de mirar oscuro y bigote policial. Claro. Es policía. Estaba con las adicionales.
“Este pendejo está cagado”, observación que nos llega con ambigüedad.
Ella le responde con crudeza chorreante.
“¡Volvete al rancho de donde vení´ boliviano!”
Hablan de sus hijos. El Rodrigo dice que al Yéison lo tienen demorado en la comisaría.
“¡Si la Karen me aparece preñada le voy a hacer rulo´ en el oXXte!”
Despiadadismo total.
Ayelén sale a la despensa a comprar unas empanaditas porque no tienen nada NADA recalca.
“Traete una Suitty Pomelo o una Doble Cola”, le grita La Yaqui.
Queda solo el dúo. La ligera y el agente del orden.
El Kevin llora.
“Lo voy a quemar”, profetiza el padre.
Uno espera que La Yaqui le avance al Rodri como acordó con su amiga, pero…
“La Ayelén se dio cuenta. ´toy con el bombo”
Nos cae la ficha de que los dos curten desde hace tiempo.
Aquí se inicia un diálogo sin precedentes en la historia del Teatro Minúsculo.
Ella le pide plata para el aborto pero él sólo reacciona con la invitación “vamo´ allá atrá´”
El Rodri se cuestiona su paternidad.
“¿Qué voy a hacé´ con el pendejo? ¿Lo voy a colgá´ del arbolito de navidá´?”
A lo que La Yaqui observa:
“Vo´´ pa´ ponela´ no tené´ escrúpulo´ “
Y El Rodri se defiende:
“Eso te pasa por fruncir el X”
Ella le pide $500 para interrumpir el embarazo. Él opina.
“¿$500? Qué…¿te lo queré´ hacé´ en un spa?”
El Rodri dice que no le va a pagar nada pero le sugiere que ella le realice sexo oral. Ella dice que sí cómo no pero que él le de la plata. Aquí ingresan en la típica disyuntiva de quién cede primero, si el que pone la plata o la que entrega su boca.
“Yo voy a poniendo a medida”, pide El Rodri. También cambia de estrategia.
“Vo´ dale y después vamo´ al cajero”
Ella accede sin muchas vueltas, y el agente del orden sugiere.
“Ponele onda que es un pXtX de $500”
Ella, sabia y experimentada lo pone a tono.
Entonces ella lo XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX mientras él le dice XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX y luego ella lo XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX a lo que él XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXmientras le sugiere que XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX,
Pero ella dice XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX, él insiste que XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX, pero ella XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX.
El clímax de la situación lleva a que El Rodri le apriete con fuerza el cuello que cae muerta sobre la mesa.
Y ahí nomás, cae La Ayelén que pregunta qué pasó.
Hábil, su esposo dice que la otra le avanzó y la estranguló. Luego dice algo así como que sus partes íntimas quedaron enrojecidas por la voracidad de su ex amiga ahora muerta.
La Ayelén mira a su bigotudo esposo y le dice:
“Te XX amando, Rodrigo. Yo pensé que me estabas pasando”
Luego se ponen a bailar la musiquita que los contiene.
“Sabé´ cuánto hace que no le veo la cara a Dio´ …“
Ella se preocupa por el cuerpo.
“Tenemo´´ que descartar el cuerpo” , a lo que él la tranquiliza:
“Despué´ venimo´ con la combi con lo´ muchacho´ y la cargamo´ “
La pareja sale muy enamorada y fortalecida mientras El Kevin llora, llora y nunca deja de llorar.
Transitaron el lado oscuro: Di Cienzo, Cavicchia y Cáceres. No convoque al elenco para animar la fiestita de su pequeño/a.
Lo Minúsculo: La escena sexual explícita.
Lo Inesperable: Todo. De parte del público y de parte del resto del elenco que miraba mientras se tapaba los ojos. Y que no haya llegado la policía.
Trivia: “¡Uy, vino la Espectadora Minúscula (pequeña concurrente regular del ciclo)!!!!”, el elenco espiando por la puerta antes de salir a cometer su atentado escénico.
Calificación: XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX